Entre la reconstrucción de los templos y una fe que permanece intacta en Cali: tras un mes del terremoto

Algunos templos de la ciudad tienen sus puertas cerradas, debido a los daños en sus estructuras. Sin embargo, han acondicionado espacios para las celebraciones eucarísticas buscando que la fe y la esperanza sigan vivas.

Aproximadamente 58 templos y capillas se vieron afectados en la ciudad.

| Hasta el momento, la Administración Distrital ha caracterizado 500 templos.

Santiago de Cali, 10 de septiembre de 2026

Entre la reconstrucción de los templos y una fe que permanece intacta en Cali: tras un mes del terremoto

Han transcurrido 32 días desde el terremoto del pasado 10 de agosto de 2026 que sacudió a Cali. Y aunque las puertas de diferentes templos e iglesias permanecen cerradas tras resultar afectados, la vida en comunidad y la fe de los caleños no se han detenido.

Parques, capillas alternas o parqueaderos, sirven hoy como espacios para que estos templos sigan celebrando las eucaristías, como símbolo de esperanza, unión y fortaleza espiritual.

En este sentido, la Alcaldía de Cali, desde la Asesoría en Asuntos Religiosos, y las autoridades eclesiales de la ciudad, avanzan en la caracterización y evaluación de los daños, para emprender un trabajo que conlleve a la restauración de estos espacios. Algunos, patrimonio arquitectónico de la capital vallecaucana; todos, patrimonios de fe del país.

La situación de los templos y su caracterización

Natalia Lasso, asesora de Asuntos Religiosos de la Alcaldía de Cali, explicó que actualmente se adelanta un diagnóstico exhaustivo sobre la infraestructura religiosa de la ciudad.

“Hemos avanzado en el tema de la caracterización. Son más de 1400 iglesias aquí en Cali; vamos alrededor de unas 500 caracterizadas. Sin duda alguna, las de mayor afectación son iglesias católicas, de las que en este momento 14 se encuentran cerradas. También iglesias muy icónicas tuvieron que ser cerradas. En conjunto con la Arquidiócesis de Cali, se están buscando todos los mecanismos para poder iniciar la restauración, porque se necesitan aportes económicos”, dijo la asesora.

Desde la Arquidiócesis de Cali, el arzobispo de la ciudad, monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez, junto a líderes sociales y empresarios vallecaucanos, firmó un manifiesto que prioriza tanto la ayuda humanitaria como la recuperación física y espiritual de la región.

“Estamos un poco tristes, pero a su vez esperanzados. Ya hemos tenido encuentros con las autoridades gubernamentales y distritales y con un grupo de expertos en restauración de templos, arquitectos y empresarios, que quieren darnos su mano para que, lo más pronto posible, vayamos reactivando la vida espiritual en Cali, detalló monseñor.

Entre las infraestructuras con daños severos se encuentran la Capilla de La Milagrosa, la parroquia San Ignacio de Loyola, la Capilla de Jesús Nazareno, la Catedral y la Merced, entre otros. Hasta el momento, el censo preliminar arroja unos 58 templos y capillas afectadas.

La fe se mantiene a un lado de los templos

A pesar del cierre de algunos templos y de las afectaciones que sufrieron otros, los servidores de la fe y los feligreses mantienen vivas las celebraciones litúrgicas en espacios contiguos, demostrando que la Iglesia va más allá de sus paredes.

Es lógico que varias parroquias estén afectadas, pero están celebrando la eucaristía a un ladito, puede ser en un parque o en una capillita. Aquí en La Ermita se está celebrando todos los días, pues la Catedral quedó muy afectada. Lo hacemos de lunes a viernes a las 7:30 a.m., 9:30 a.m., 12:00 del mediodía y 5:00 p.m.; y los sábados y domingos a las 8:00 a.m., 10:00 a.m., 12:00 del mediodía y 5:00 p.m. Quedan cordialmente invitados, porque en este momento es cuando más debemos estar unidos a Dios y a la Santísima Virgen”, afirmó Luz Edilma Alfonso Buitrago, servidora de la palabra en La Ermita.

Asimismo, sacerdotes de la ciudad invitan a los feligreses a continuar respaldando las obras espirituales y materiales, buscando reconfortarse en la oración para superar los temores y salir adelante como comunidad.

“Siguiendo el camino del Señor, nos debemos fortalecer en Él y vivir la esperanza que Él nos ofrece para continuar nuestra vida. Nos duele las pérdidas humanasnos duele también las pérdidas materiales, pero en el Señor tenemos que reconfortarnos y seguir nuestro camino, buscando su gracia y su presencia para que nos ayude cada día a vencer nuestros miedos y temores”, expresó el padre Fernando Gálvez, sacerdote adscrito a la Arquidiócesis de Cali.