- Cali avanza de la atención de la emergencia hacia una estrategia integral de recuperación, con el acompañamiento técnico de agencias del Sistema de Naciones Unidas.
Santiago de Cali, 21 de septiembre de 2026
Cali avanza en la transición de la respuesta a la emergencia hacia una etapa de reconstrucción planificada, resiliente y con visión de ciudad, tras el terremoto del 10 de agosto.
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En este contexto, la Administración Distrital, la Gobernación del Valle del Cauca y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), participaron en una mesa de trabajo con una delegación de alto nivel del Sistema de Naciones Unidas, integrada por la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR); el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Habitat); y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que llegó a la ciudad para conocer, de primera mano, los avances, retos y necesidades de la recuperación.
El encuentro permitió identificar prioridades y oportunidades de cooperación, con miras a fortalecer el proceso de reconstrucción de Cali a partir de la experiencia y capacidades técnicas del Sistema de Naciones Unidas.
La agenda incluyó una reunión técnica en el Puesto de Mando Unificado (PMU), así como un recorrido por zonas afectadas e infraestructura estratégica (Hospital Universitario del Valle, el sector de Cuarto de Legua y la Clínica Farallones, entre otras).
“Cali no está sola en este proceso. La emergencia nos obliga a actuar, pero también nos abre la oportunidad de reconstruir mejor, con viviendas e infraestructura más resistentes y una ciudad mejor preparada para futuros desastres”, afirmó Kamal Kishore, representante especial del secretario General de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres y Jefe de la UNDRR.
Prioridades y agenda
Durante la jornada, las autoridades presentaron las principales prioridades de recuperación y plantearon ante la cooperación internacional una agenda de asistencia técnica, en el objetivo de avanzar en temas como vivienda resiliente y reasentamiento; evaluación de infraestructura esencial de salud y educación; actualización de la Microzonificación Sísmica; y la estructuración de un Plan Integral de Recuperación Urbana para Cali.
“La reconstrucción no puede ser solamente volver a construir lo que se perdió. Tenemos la oportunidad de hacerlo mejor: con soluciones diferenciadas para las familias afectadas, planificación urbana resiliente y mecanismos que permitan movilizar más recursos para la recuperación de Cali”, señaló Elkin Velásquez, director regional para América Latina y el Caribe de ONU-Habitat.
Uno de los puntos centrales de la jornada fue la necesidad de contar con información técnica actualizada, para orientar las decisiones de inversión y definir las intervenciones prioritarias de la ciudad.
“El siguiente paso es convertir las necesidades identificadas en una hoja de ruta con proyectos, costos y prioridades claras. La recuperación será un proceso de largo plazo y requiere que sector público, privado, cooperación internacional y ciudadanía, trabajemos sobre una misma visión”, explicó Ronald Jackson, jefe global de Reducción del Riesgo de Desastres y Recuperación del PNUD.
Se fortalece la articulación
El recorrido permitió, además, que los representantes de Naciones Unidas conocieran directamente las condiciones de infraestructura y las necesidades de intervención en sectores afectados, fortaleciendo la definición de las acciones que harán parte de esta nueva etapa.
“Este encuentro nos permite dar el siguiente paso: convertir las prioridades de la recuperación en una hoja de ruta concreta para reconstruir Cali con mayor resiliencia. Vamos a seguir trabajando con Naciones Unidas y nuestros aliados, para que este proceso deje una ciudad más preparada y segura”, opinó Lina Ramírez, jefa de la Oficina de Relaciones y Cooperación de la Alcaldía de Cali.
Cali somos todos al sumar conocimiento, capacidades y recursos que orienten la reconstrucción, fortalezcan la resiliencia del territorio y conviertan los desafíos que deja el terremoto en oportunidades para construir una ciudad más segura, preparada y sostenible.