- Cundinamarca redujo de 841.000 a 497.000 las personas en inseguridad alimentaria moderada o grave entre 2024 y 2025 y pasó del puesto 12 al 6 en el ranking nacional. En inseguridad alimentaria grave, 77 de cada 100 personas que padecían esta condición la superaron en un solo año.

(Cundinamarca, mayo 26 de 2026). Con el liderazgo del gobernador Jorge Rey, el departamento registró una de las reducciones más importantes del país en inseguridad alimentaria durante el último año, según los resultados de la Encuesta Nacional de Calidad de Vida del DANE y la medición FIES de la FAO, que evalúa las dificultades de los hogares para acceder a los alimentos.
De acuerdo con los resultados, “Más de 500.000 cundinamarqueses hoy tienen mejores condiciones para alimentarse. Esto demuestra que cuando las políticas sociales, el campo, la salud y la nutrición trabajan de manera articulada, sí se transforma la vida de las personas”, afirmó el gobernador Rey Ángel.
Las cifras del reporte del DANE señalan que en Bogotá 415.000 personas dejaron de sentir hambre durante 2025. Al comparar en términos proporcionales y de variación estadística el comportamiento registrado en la capital con el de Cundinamarca, es evidente que el departamento consigue mejores resultados y se ubica entre los más destacados del país en superación de inseguridad alimentaria grave y de la moderada.
Qué dicen las cifras
En inseguridad alimentaria moderada o grave, el departamento pasó de 841.000 personas afectadas en 2024 a 497.000 en 2025, una reducción cercana al 40 %. El indicador porcentual descendió de 23 % a 13,2 % de la población y permitió pasar del puesto 12 al 6 en el ranking nacional.
El avance más significativo se presentó en inseguridad alimentaria grave, indicador que corresponde a hogares donde las personas pasan hambre o dejan de comer durante un día completo por falta de recursos económicos.
En este componente, el territorio pasó de 252.000 personas afectadas en 2024 a cerca de 60.000 en 2025. Es decir, 77 de cada 100 personas lograron salir de esta condición en un solo año.
La inseguridad alimentaria grave descendió además del 6,9 % al 1,6 % de la población, equivalente a 192.000 personas que hoy tienen un mejor acceso a los alimentos. El departamento escaló 17 posiciones en el ranking nacional de este indicador.
Un plan que da resultados
Para la administración departamental, estos resultados reflejan el impacto de una estrategia estructural incorporada en el Plan Departamental de Desarrollo, que articula producción agropecuaria, infraestructura rural, acceso a mercados, nutrición y protección social.
Actualmente, el departamento desarrolla 30 metas relacionadas con seguridad alimentaria, con una apropiación cercana a $1,6 billones.
Entre las acciones implementadas se encuentran el fortalecimiento de 20.000 unidades productivas mediante Mi Finca Más Productiva; apoyo a 1.300 unidades ganaderas bovinas y 600 de especies menores; entrega de 1.000 reservorios de agua para uso agropecuario; y sistemas de transporte rural para facilitar la movilización de alimentos.
La estrategia también incluye acompañamiento a 60.000 productores y establecimientos de comercio, respaldo a 1.500 procesos productivos agropecuarios y promoción de 3.000 encadenamientos comerciales.
En el componente social y nutricional, el departamento atiende a 187.000 estudiantes mediante el programa PAE Nuestro, impulsa el Plan Integral para la Atención del Hambre y consolida la única red departamental del país con tres Bancos de Leche Humana en funcionamiento.
La administración destacó además el impacto de programas como Médico en tu Territorio, los grupos de Atención Primaria en Salud y las estrategias de acompañamiento nutricional materno-infantil desarrolladas en los municipios.
