CAR y Corpoguavio avanzan en la eliminación de una de las especies invasoras que más amenaza los páramos

  • La CAR y Corpoguavio avanzan en el control del retamo espinoso con la intervención de seis predios en Guasca y Guatavita, contribuyendo a la recuperación de los ecosistemas altoandinos, la protección de la biodiversidad y la prevención de incendios forestales.
  • Además del control del retamo espinoso, la estrategia ha fortalecido la conservación del territorio mediante 15 talleres de educación ambiental que han beneficiado a cerca de 900 personas, promoviendo de esta forma la restauración participativa de los ecosistemas.
  • “La protección de nuestros páramos y ecosistemas estratégicos requiere acciones técnicas, articuladas y sostenidas en el tiempo. Este convenio con Corpoguavio demuestra que el trabajo conjunto entre autoridades ambientales permite avanzar en el control de especies invasoras, así como fortalecer la participación de las comunidades”: Subdirectora de Cultura y Gobernanza Ambiental de la CAR.

Bogotá D. C., 16 de julio de 2026. La Corporación Autonoma Regional de Cundinamarca – CAR en alianza con Corpoguavio, vienen adelando acciones de control y manejo en diferentes predios ubicados entre los municipios de Guasca y Guatavita, en el marco de la estrategia de mitigación de esta especie invasora, cuya mayor presencia e impacto se registra sobre los ecosistemas altoandinos.

CAR y Corpoguavio avanzan en la eliminación de una de las especies invasoras que más amenaza los páramos

El retamo espinoso, cuyo nombre científico es Ulex europaeus, es una especie vegetal exótica invasora que se propaga rápidamente, desplaza la vegetación nativa y afecta el corredor biológico de la fauna presente. Su alta producción de semillas y su capacidad para favorecer la propagación de incendios forestales afectan el equilibrio de los ecosistemas, especialmente en las zonas de páramo, donde dificultan los procesos de restauración ambiental.

Las labores se desarrollaron en el corredor de Páramo Grande ubicado entre ambos municipios, entre mediados de mayo e inicios de julio, logrando la erradicación de varias hectáreas de retamo espinoso en dos predios de las veredas Concepción y Pastor Ospina, en Guasca, y en cuatro predios de las veredas Amoladero y Juiquín, en Guatavita, para un total de seis predios intervenidos.

El proceso ha incluido la remoción controlada de la especie invasora, el manejo seguro de ramas, semillas y raíces para evitar su dispersión, el chipeado (trituración) del material vegetal transportado bajo los protocolos y reglamentaciones técnicas ambientales, para posteriormente realizar su disposición final mediante incineración controlada en un horno certificado. Este procedimiento ha permitido retirar, en promedio, una tonelada de retamo espinoso por semana, contribuyendo a la recuperación ecológica de las áreas priorizadas.

“La protección de nuestros páramos y ecosistemas estratégicos requiere acciones técnicas, articuladas y sostenidas en el tiempo. Este convenio con Corpoguavio demuestra que el trabajo conjunto entre autoridades ambientales permite avanzar en el control de especies invasoras y, al mismo tiempo, fortalecer la participación de las comunidades en los procesos de restauración y conservación del territorio”, señaló Nidia Riaño, subdirectora de Cultura y Gobernanza Ambiental de la CAR Cundinamarca.

Cabe recordar que estas acciones hacen parte del convenio suscrito entre la CAR Cundinamarca y Corpoguavio, con el propósito de fortalecer la gobernanza, la conservación y la protección de la biodiversidad y de los servicios ecosistémicos en las jurisdicciones de ambas corporaciones, mediante estrategias conjuntas que favorezcan la sostenibilidad ambiental del territorio.

Además de las acciones de control del retamo espinoso, se desarrollaron 15 talleres de educación ambiental dirigidos a las comunidades del área de influencia. A través de la metodología “aprender haciendo”, cerca de 900 participantes recibieron capacitación sobre la ecología y los impactos de esta especie invasora, así como sobre las medidas de protección del oso andino y la flora de la jurisdicción. Asimismo, adquirieron conocimientos sobre prácticas seguras para la erradicación del retamo espinoso, el manejo adecuado del material vegetal y el uso de maquinaria para el proceso de chipeado, fortaleciendo las capacidades locales para la conservación y restauración de los ecosistemas.

De manera complementaria, también se vienen implementando sistemas silvopastoriles mediante el alistamiento de áreas y la instalación de cerramientos perimetrales que facilitarán el aislamiento de las zonas en proceso de restauración. Posteriormente, se desarrollarán jornadas participativas de siembra de especies nativas, promoviendo la recuperación ecológica y el involucramiento activo de las comunidades.

Se proyecta que, para finales de noviembre, sean eliminados más de 25.000 kilogramos de este material vegetal invasor, mejorando las condiciones de diferentes áreas estratégicas para el abastecimiento de agua y la conservación de la biodiversidad en la región.