| El flujo de voluntarios en el centro de acopio del Coliseo El Pueblo, pasó de cerca de 1100 personas diarias en los primeros días a alrededor de 350, actualmente.
| Los voluntarios hacen un llamado a seguir donando tiempo y ayudas, mientras continúan las labores de atención a las comunidades afectadas por el sismo.
Santiago de Cali, 22 de agosto de 2026
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Han pasado varios días desde el terremoto del 10 de agosto y en el centro de acopio de la Unidad Deportiva Alberto Galindo, siempre harán falta manos solidarias.
El número de voluntarios que llega diariamente a apoyar se ha reducido considerablemente, mientras la llegada de suministros desde distintos lugares continúa demandando manos que los reciban.
En el centro de acopio, quienes permanecen desde los primeros días continúan descargando, clasificando y preparando las ayudas que llegan para, posteriormente, ser entregadas a las comunidades afectadas. Y con menos personas disponibles, las jornadas se hacen más exigentes.
“Al principio venía mucha gente, incluso se quejaban de que no los dejaban entrar: las filas eran demasiado extensas. Ahora, después de una semana larga, se nota la diferencia. Necesitamos voluntarios; necesitamos manos”, contó Any Palacios, estudiante de medicina y coordinadora del área de pañales del centro de acopio.
Andrés Darío Ospina, conocido como ‘Mapú’, coordinador de bienestar del voluntariado, detalló que los primeros días “llegamos a tener 1000 o 1100 personas por jornada; ahora estamos teniendo aproximadamente 350”.
Ante esta situación, quienes trabajan en el centro de acopio instan a la ciudadanía a acercarse de nuevo, como en la primera semana, para aportar unas horas de su tiempo.
Los horarios son de 8:00 a.m. a 12:00 del mediodía, y de 2:00 a 8:00 p.m. Las jornadas pueden extenderse ante la llegada nocturna de donaciones.
“Que vengan y vivan la experiencia, que nos ayuden, porque necesitamos sacar a Cali adelante”, recalcó Any.
Disposición y esfuerzo físico
Desde la coordinación del voluntariado se recomienda que quienes se acerquen, tengan las condiciones necesarias para desarrollar este tipo de actividades.
Se cuenta, por supuesto, con alimentación e hidratación durante las jornadas, mientras las tareas se distribuyen de acuerdo con las necesidades que van surgiendo.
“Deben ser personas dispuestas a trabajar, que puedan cargar, que no tengan problemas de hipertensión, del corazón o hernias. Y, muy importante, deben tener resistencia, porque son muchas horas de trabajo y esfuerzo”, aclaró ‘Mapú’.
Existen diferentes maneras de contribuir
“Cada granito que vos estés aportando acá cuenta. Podés traer todas las donaciones que acá con mucho gusto te las vamos a recibir. Y si vas a traer algo y te querés quedar a ayudarnos, bienvenido. Pero por favor, súmate a esto que necesitamos tus manos”, expresó Carlos Quintero, uno de los voluntarios que permanece apoyando las labores en el centro.
Si bien terminó la primera fase de la gestión del desastre, para la comunidad afectada continúa un periodo mucho más largo de recuperación.
Quienes quieran aportar, pueden hacerlo donando elementos o acercándose a la Unidad Deportiva Alberto Galindo para sumarse como voluntarios.
“Esto no es una tragedia de una o dos semanas o de un mes. Esto seguirá por meses”, recordó Any Palacios.
Desde el centro de acopio, la invitación es a no perder de vista a quienes todavía necesitan apoyo y a mantener activa la participación ciudadana.
Hoy, más que nunca, ¡Cali somos todos!