Si ahorramos agua hoy no nos hará falta mañana, actúa ya y ahorra agua sin excusas, en Bogotá no buscamos imponer comportamientos desde lo institucional, sino promover una cultura de corresponsabilidad, para enfrentar los efectos del Fenómeno de El Niño

¡Bogotá está lista para enfrentar los efectos del Fenómeno de El Niño! Un evento climático que reduce las lluvias, disminuye los niveles de los embalses, incrementa el riesgo de incendios forestales y genera presión sobre los recursos que abastecen a la ciudad. Sus consecuencias pueden impactar directamente la disponibilidad de agua, el suministro de energía y la protección de nuestros ecosistemas. ¡Bájele, Evite, Mídase!
Más allá de las acciones institucionales, el aporte de la ciudadanía es fundamental para proteger los recursos que hoy tenemos y evitar escenarios de escasez o emergencia en el futuro
Frente a esta realidad, en Bogotá necesitamos promover hábitos de consumo responsable y comportamientos preventivos que contribuyan a reducir los riesgos asociados a este fenómeno.
Recomendaciones para el uso del agua
Si bien la ciudad adelanta acciones preventivas para que el Fenómeno de El Niño no afecte al abastecimiento, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá mantiene la invitación a la ciudadanía a seguir con los siguientes hábitos que contribuyen con el cuidado de agua:
- Duchas cortas, máximo 3 minutos: menos tiempo, más cuidado.
- Cerrar la llave mientras no la uses: evita el desperdicio innecesario.
- Usar la lavadora con carga completa.
- Revisar que los empaques de las llaves, duchas y tuberías no presenten escapes.
- No lavar carro a chorros de agua, es mejor utilizar el agua en un balde.
- Al menos dos veces al año, limpiar los tanques de almacenamiento
- Mientras se calienta el agua en la ducha, colocar un balde y reutilizar el agua por ejemplo en el sanitario.
- Regar las plantas con atomizador o balde
- Evitar el lavado de fachadas y andenes
En industrias y Comercio
- Realizar mantenimientos preventivos e inspecciones para identificar fugas o áreas de alto consumo.
- Reutilizar las aguas grises como riego, o en sistemas de enfriamiento.
- Promover entre los colaboradores de la empresa o industria la cultura del uso racional del agua.
En Bogotá no buscamos imponer comportamientos desde lo institucional, sino promover una cultura de corresponsabilidad donde la ciudadanía entienda que sus decisiones diarias pueden contribuir al cuidado de los recursos y a la protección de la ciudad.
