Bogotá, 23 de febrero de 2026
El presidente Gustavo Petro lideró en la Casa de Nariño la presentación oficial, en transmisión televisada y ante los medios de comunicación, del nuevo modelo de pasaporte colombiano, destacando sus innovaciones tecnológicas y su aporte a la soberanía de datos del país.

Durante su intervención, el mandatario mostró el documento ante los asistentes y explicó sus elementos de seguridad. “Esta es una forma de verificar la validez, todos estos hologramas de colores que muestran mariposas amarillas, diferentes marcas que los expertos ya en migración reconocerán como valiosos o no”, afirmó.
El presidente subrayó que la nueva tecnología permitirá controles migratorios más eficientes a nivel global. “Cualquier persona en cualquier país de Migración podrá ver cómo cualquier colombiano entra a cualquier país, en tiempo real. Es una nueva tecnología que implica seguridad para los colombianos, las colombianas y para el mundo en general”, señaló.
El jefe de Estado también resaltó los elementos culturales incluidos en el diseño. “Ustedes pueden ver figuras propias del mundo precolombino, de nuestro mundo natural o nuestra literatura; aquí pueden ver la bandera de Colombia, aquí las mariposas amarillas, siempre nos van a acompañar mariposas amarillas”, expresó. Además, aseguró que “es uno de los mejores pasaportes del mundo, porque garantiza este tipo de seguridad, incluido el himno nacional allí, que se puede escuchar a través de los lectores respectivos”.
En la misma presentación intervino la canciller Yolanda Villavicencio Mapy, quien explicó que el documento cumple con las disposiciones de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), lo que garantiza interoperabilidad y estándares internacionales de seguridad. “El nuevo pasaporte colombiano se ajusta plenamente a las disposiciones de la OACI, garantizando interoperabilidad global, seguridad y confianza en cada frontera”, sostuvo.
El documento incorporará lectura mecánica y electrónica encriptada, microchips de última generación, fotografía fantasma, tintas metálicas y microtextos.
Asimismo, señaló que los nuevos pasaportes son “el compromiso con la soberanía digital del país mediante la administración y protección directa de los datos de los ciudadanos, garantizando que esta información estratégica permanezca bajo control del Estado y sin intermediarios”.
La alta funcionaria precisó que la transición al nuevo modelo comenzará en abril de 2026. En una primera fase, la personalización se realizará en Colombia, mientras que la Casa da Moeda de Portugal fabricará las libretas bajo altos estándares de seguridad. En etapas posteriores, todo el proceso de producción se desarrollará completamente en territorio nacional.
La canciller aclaró que los pasaportes actuales seguirán siendo válidos hasta su fecha de vencimiento y no será obligatorio renovarlos. También precisó que el costo del nuevo documento “se ajustará únicamente por el índice de precios al consumidor, sin incremento adicional”.
Además de la Cancillería, estuvo presente Viviana León Herrera, directora general de la Imprenta Nacional de Colombia, quien contextualizó la importancia del proyecto para la entidad estatal encargada de los impresos de seguridad del país.
León Herrera afirmó que “esta implementación del nuevo pasaporte hace parte de una estrategia del Estado proyectada a diez años”, e indicó que la Imprenta Nacional se prepara para convertirse en un centro consolidado de producción de documentos de alta seguridad. “A diez años vamos a ir, la Imprenta Nacional de Colombia se va a fortalecer en impresos de seguridad”, aseguró, destacando que la operación se realizará en “cuatro fases, como ya dijo en su momento la canciller”.
La directora fue enfática al describir el punto de partida institucional: “Cuando llegué a ser gerente de la Imprenta Nacional, encontramos una imprenta totalmente obsoleta. En este momento se va a empezar a fortalecer, a modernizar y a que la imprenta empiece a hacer el papel que realmente debería haber estado haciendo desde hace mucho tiempo, que es dedicarse a la impresión de los impresos de seguridad del Estado”.
León Herrera calificó el proyecto como un “océano azul”, refiriéndose al potencial de crecimiento para la institución: “La Imprenta Nacional va a ser imparable, no va a tener competencia”.
