Estado retoma control del pasaporte tras 19 años de tercerización

La gerente de la Imprenta Nacional presentó hoy el primer pasaporte totalmente personalizado y hecho 100% en Colombia

Bogotá, 1° de abril de 2026

Desde este miércoles comenzó en Colombia la personalización del nuevo pasaporte bajo un modelo liderado por el Estado, marcando un cambio estructural en la expedición de este documento y el fin de casi dos décadas de tercerización.
La Imprenta Nacional de Colombia asumió esta fase en articulación con la Cancillería, consolidando un esquema que fortalece el control institucional y la soberanía sobre los datos de los ciudadanos.
La entrada en operación de este modelo da cumplimiento a la hoja de ruta presentada en febrero de este año por el presidente Gustavo Petro, quien lideró entonces la presentación oficial del nuevo pasaporte y destacó sus avances tecnológicos.
Durante ese anuncio, el mandatario explicó que el documento incorpora múltiples elementos de seguridad y permitirá mejorar los controles migratorios a nivel global, incluso con verificación en tiempo real en distintos países.
“Cualquier persona en cualquier país de Migración podrá ver cómo cualquier colombiano entra a cualquier país, en tiempo real. Es una nueva tecnología que implica seguridad para los colombianos y para el mundo en general”, afirmó el jefe de Estado.
El presidente también resaltó el valor simbólico del diseño del documento, que incluye referencias a la cultura, la biodiversidad y la literatura colombiana. “Siempre nos van a acompañar mariposas amarillas”, dijo al referirse a los elementos gráficos del pasaporte.
En esa misma línea, el Gobierno había anticipado que la transición comenzaría en abril de 2026, con una primera fase de personalización en Colombia, mientras la fabricación de las libretas se realiza con apoyo internacional bajo estándares de alta seguridad.

Protección de datos y control​ total del proceso​

El nuevo modelo prioriza la seguridad de la información de los ciudadanos. Según la gerente de la Imprenta Nacional, Viviana León, “la personalización se realiza en el país, bajo control estatal y sin intermediación de terceros”, lo que permite mayor trazabilidad y control en cada etapa.
Este esquema incorpora además el manejo de infraestructura de clave pública (PKI), clave para la seguridad de documentos electrónicos.
Con este cambio, el Estado colombiano retoma un proceso que durante 19 años estuvo en manos de un operador privado.
“Pasamos de un esquema de tercerización a uno de control directo del Estado, con soporte en cooperación internacional y transferencia tecnológica”, explicó León.
“Cuando la Imprenta alcanza su punto de equilibrio, los recursos retornan al Estado. Es fortalecer lo público desde lo público”, añadió.
El nuevo documento cumple con estándares internacionales y cuenta con:
  • Chip electrónico
  • Sistemas de encriptación
  • Microtextos
  • Tintas de seguridad
  • Diseño renovado
Estas características están alineadas con los lineamientos de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), lo que garantiza interoperabilidad global.

Transición gradual sin afectar a los ciuda​danos

La implementación será progresiva y no implicará cambios para los usuarios. La expedición del pasaporte continuará con normalidad mientras se agotan las existencias actuales.
“No es necesario renovar los pasaportes vigentes y no habrá interrupciones en el servicio”, reiteró León.
En esta primera fase, la Imprenta Nacional también asumirá la custodia y distribución del documento en alianza con la empresa estatal 472.
Más allá del aspecto operativo, el nuevo modelo redefine la forma en que el Estado gestiona la identidad de los ciudadanos, con mayor autonomía, control y capacidad tecnológica.
“El nuevo pasaporte colombiano es un avance en nuestra soberanía, nuestra identidad y nuestra proyección como país ante el mundo”, concluyó la gerente de la Imprenta.