- El trabajo en semilleros de formación, permite que las niñas caleñas pasen de soñar en las canchas de barrio a vestir la camiseta tricolor.
- La futbolista Katherine Osorio destaca que jugar en Cali significa sentir el “estadio lleno”, una enorme motivación que se refleja en el rendimiento.
- El estadio Pascual Guerrero se alista para ser una ‘caldera’ de aliento en la doble fecha de eliminatorias contra Venezuela y Chile.
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Santiago de Cali, 8 de abril de 2026
En una auténtica caldera de cánticos y apoyo incansable se convierte el estadio Pascual Guerrero, cada vez que las jugadoras de la selección Colombia de fútbol femenino pisan la grama del ‘sanfernandino’.
En Cali, el respaldo al balompié de mujeres no es solo cuestión de partidos oficiales: es una cultura que se vive en el día a día, desde las escuelas de formación hasta los procesos comunitarios, donde padres y profesores fomentan este semillero deportivo.
“La ciudad cuenta con clubes formadores y un trabajo comunal, que permite a las niñas soñar con el profesionalismo y vestir la camiseta de la selección. El apoyo de los padres desde edades tempranas es fundamental”, afirma Vanessa Alipio, gerente del Deportivo Cali Femenino.
Este proceso de formación deportiva permite que la región cuente con cuatro clubes profesionales y sea la más ganadora del país en cuanto a títulos de liga profesional: cinco estrellas (dos de América y tres del Deportivo Cali), además de haber protagonizado dos finales de Copa Libertadores.
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Jugar en el Pascual marca un antes y un después
Katherine Osorio, jugadora del Deportivo Cali, recuerda con emoción su experiencia en el Mundial Sub-20. “Fue la primera vez que jugaba en un estadio lleno. Eso te da más ánimo y ganas de salir a ‘romperla’ en la cancha. Sentimos que Cali siempre está acompañándonos”, comentó.
Ese apoyo al fútbol femenino atrae talentos como el de Sofía Prieto Restrepo, portera del equipo ‘verdiblanco’ de Cali, quien siendo manizaleña decidió mudarse a la ciudad para buscar oportunidades. “Siento que aquí las cosas se hacen con más intensidad y amor. Cali apoya mucho, por algo es la casa del fútbol femenino. La competitividad aquí es una cosa muy diferente a la de otros lados”, asegura.
De cara a la doble fecha por eliminatorias mundialistas, la Alcaldía de Cali ha dispuesto todas las garantías logísticas y de seguridad para ratificar porqué la ciudad es la casa de las ‘Guerreras’.
Se espera que, una vez más, el Pascual Guerrero ‘ruja’ y haga sentir el peso de su localía con un estadio vibrante vestido de amarillo, azul y rojo.
