* Con tecnología especializada se pudo constatar que el punto de ubicación de la bocamina no está amparado por ningún permiso de la autoridad minera ni de la ambiental.
* Los técnicos observaron clara afectación del recurso suelo, por la pérdida de la capa orgánica en un área aproximada de 0,23 hectáreas, debido a la instalación y construcción de la bocamina y su infraestructura asociada.
* “Aquí hay una línea clara: Quien destruye el medio ambiente, ¡responde, pues en la CAR, actuamos con autoridad para proteger el territorio”: Director General de la CAR.

Bogotá, 30 de marzo de 2026. #LaCARactúa.
Un nuevo operativo de alto impacto que permitió el hallazgo en flagrancia de una extracción ilegal de carbón mineral realizaron en las últimas horas un equipo élite de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – CAR, con el apoyo de la Fuerza Pública, en zona rural del municipio de Ráquira en Boyacá,
Tras varios días de planeamiento estratégico, la Unidad Integrada de Gobernabilidad Ambiental – UIGA, en articulación con el Batallón de Infantería Sucre del Ejército Nacional, la Fuerza Aeroespacial de Colombia – CAMAN y la Policía Nacional, llegaron hasta un predio ubicado en la vereda Firita Peña Arriba en Ráquira.
Al ingresar al lugar se pudo constatar la actividad de explotación y extracción subterránea de carbón mineral de forma mecanizada ejecutada por 3 personas, dos de los cuales se encontraban en el socavón, pero que minutos después salieron de la mina confirmando la flagrancia.
Usando tecnología especializada, las autoridades pudieron constatar que la ubicación de la bocamina no está incluida dentro del Plan de Trabajo y Obras (PTO) ni dentro del Plan de Manejo Ambiental (PMA) aprobados por las autoridades competentes, por lo cual se considera que opera en forma ilegal.
“En la CAR Cundinamarca no vamos a permitir la minería ilegal en nuestro territorio, pues sus efectos sobre los recursos suelo, agua, flora y paisaje no son un daño menor, son una grave afectación a los ecosistemas y a la vida de las comunidades”, afirmó Alfred Ignacio Ballesteros, director general de la CAR.
En el recorrido se pudo constatar la clara afectación del recurso suelo, por la pérdida de la capa orgánica en un área aproximada de 0,23 hectáreas, debido a la instalación y construcción de la bocamina y de espacios como una caseta para el malacate, una torre para el descargue, patio de maniobras y una escombrera.
Los técnicos también documentaron daños al recurso flora por la destrucción de la cobertura vegetal, que, de acuerdo con la caracterización de la zona, se intuye que anteriormente pudo estar conformada por especies como el tuno esmeraldo, uva camarona, chilca, hayuelo, cucharo, frailejones y angelitos, entre otras.
Y desde luego al recurso paisaje, por la alteración en la calidad visual debido al contraste cromático y morfológico generado, en comparación con las áreas naturales circundantes.
“Por todo esto ordenamos la suspensión inmediata de la actividad y se logró la captura de varios responsables que ya están en manos de la Fiscalía General de la Nación porque aquí hay una línea clara: Quien destruye el medio ambiente, ¡responde!, pues en la CAR, actuamos con autoridad para proteger el territorio”, puntualizó el director Alfred Ballesteros.
