Un estudio sobre la prostitución en Bogotá pinta una imagen violenta de mujeres y niñas

Un estudio sobre la prostitución en Bogotá pinta una imagen violenta de mujeres y niñas que no tienen más remedio que vender sus cuerpos.

La Secretaria de Mujeres de Bogotá entrevistó a más de 2.700 personas involucradas en la prostitución en la capital y descubrió que la industria está inundada de menores y de inmigrantes venezolanos.

Más del 35% de las personas involucradas en el comercio sexual son de Venezuela. Más del 15% son menores de 18 años.

Casi la mitad de las prostitutas de Bogotá se graduaron de la escuela secundaria. Uno de cada 20 obtuvo un título universitario.

Solo una cuarta parte de las trabajadoras sexuales nació en Bogotá. Más del 42% son de otras partes de Colombia. Casi todas las trabajadoras sexuales extranjeras son de Venezuela.

Casi el 85% de las trabajadoras sexuales dijeron que su trabajo brindaba a sus familias.

La violencia en la industria del sexo que para el 97% se compone de trabajadoras es desenfrenada.

Más del 17% de las personas que ejercen el trabajo sexual han sido forzadas a tener relaciones sexuales, más del 14% ha sido agredida por clientes y casi el 12% dijo que han sido agredidas por sus colegas. Más del 71% de los encuestados dijeron que no acudieron a las autoridades para denunciar la violencia.

Según la Secretaria de la Mujer, el 67.2% de las trabajadoras sexuales entrevistadas ha tratado de abandonar la industria, pero la realidad económica lo hace imposible, dijo el 79.7% de las personas.

Viviana Espinosa, activista por los derechos de las trabajadoras del sexo, dijo al diario El Tiempo que la falta de oportunidades laborales para las mujeres “es un tema que se ha convertido en una costumbre”.

“Muchos necesitan ayuda, una opción para comenzar un cambio para ellos y sus familias”, dijo Espinosa al periódico.

La Secretaria de la Mujer dijo que usaría el estudio para formular políticas más efectivas que garantizarían los derechos de las trabajadoras sexuales y de las mujeres.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *