Ordenan capturar a dos exdirectivos brasileños por Caso Odebrecht

Un juzgado penal de Bogotá avaló el pasado 29 de mayo la captura de dos exdirectivos de la multinacional brasileña Odebrecht. Se trata de Amilton Hideaki Sendai y Manuel Cabral Ximenes, representantes legales de la empresa para la suscripción del contrato de la Ruta del Sol II. Este tramo de la megaobra fue adjudicado en enero de 2010 por el Instituto Nacional de Concesiones (INCO), el cual estaba a cargo en ese momento del exviceministro de Transporte, Gabriel García Morales, quien fue condenado por recibir sobornos de la constructora.

Según las investigaciones de la Fiscalía, Morales recibió un pago de US$6,5 millones. Posteriormente, el exfuncionario del gobierno Uribe fue condenado a pagar algo más de cinco años de cárcel por los delitos cohecho e interés indebido en la celebración de contratos.

Las pesquisas del ente investigador indican que Cabral Ximenes habría participado en “la autorización y desembolso” de dinero a la empresa española de ingeniería DCS Management S. A., la cual habría sido usada para el pago de sobornos. Por su parte, Hideaki Sendai, habría conocido del pago que llegó a manos del exviceministro García Morales.

La Fiscalía General estaría solicitando a la Interpol que se expidan las circulares azul (ubicación) y roja (captura) para Hideaki y Cabral Ximenes. Los dos hombres están citados a audiencia de formulación de imputación de cargos e imposición de medida de aseguramiento para el próximo mes de julio en los Juzgados de Paloquemao.

Hideaki Sendai es ingeniero civil y desde 1994 trabajó para Odebrecht. A su vez, ha representado a la multinacional en Brasil y África. En 2009, empezó a trabajar en Colombia como director de ingeniería, cargo que le permitió participar de la estructuración del contrato Ruta del Sol II que hoy lo tiene bajo la lupa de las autoridades colombianas. En 2012, fungiendo en el mismo cargo, a Hedaki Sendai le correspondía asesorar al presidente de la constructora y a los directores de las obras. Tenía como función evaluar los contratos, la ejecución de los proyectos, leer los pliegos, evaluar los riesgos, entre otras funciones.

Hasta hace pocos días, el expediente de Hideaki Sendai, considerado como uno de los peces gordos de Odebrecht, se encontraba en manos del exfiscal ad hoc, Leonardo Espinosa. Cuando este salió de su cargo, le contó a la Corte Suprema, por medio de cuatro informes, los inconvenientes que tuvo para adelantar las investigaciones en contra de Hideaki Sendai y otro dos importantes directivos de la multinacional brasilera: Éder Ferracuti y Marcio Marangoni.

En el extenso relato que llegó al alto tribunal Espinosa contó un posible conflicto administrativo con la Fiscalía de Néstor Humberto Martínez en torno a qué procesos podía tener acceso en esa investigación. Si bien la Corte Suprema de Justicia únicamente le asignó uno de tres expedientes que existen en Colombia contra los extranjeros, Leonardo Espinosa insistió en repetidas ocasiones que, para entender y tomar decisiones en su despacho, debía tener todos los elementos disponibles en la Fiscalía y de esa manera entender lo que los brasileños hicieron en el país. Sin embargo, la Fiscalía General le dijo que la Corte solo le había asignado uno de los procesos y que no le podían entregar el resto del material solicitado.

En las investigaciones hechas en el caso colombiano del escándalo de Odebrecht Hideaki también es mencionado como uno de los estrechos colaboradores de Eleuberto Martorelli, presidente de la constructora en Colombia. Incluso Otto Bula señaló a Hideaki de ser el gestor, junto con el abogado colombiano Yezid Arocha —que trabajaba para Odebrecht y tampoco ha sido investigado—, de los falsos contratos que firmaron para legalizar US$4,5 millones de sobornos.

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