Niños discapacitados nadan para cumplir sus sueños a pesar de la falta de dinero

Varios niños que nacieron con alguna discapacidad, nadan para combatir de forma simbólica la indiferencia, para hacerse ver ante la sociedad.

En  Bosnia, falta apoyo para los menores discapacitados que desean ser deportistas, por eso varios menores se preparan de forma independiente para cumplir sus sueños.

La ONU organiza el sábado el día internacional de los discapacitados, uno de cuyos objetivos es la mejora de su acceso a la vida en sociedad. En Bosnia, donde cerca del 10% de la población presenta alguna discapacidad, el camino por recorrer es largo.

Entrenador de natación, Amel Kapo creó en febrero un club para los menores, convencido de que nadie rechazaría apoyar ese proyecto, y menos las autoridades. Pero se equivocó. Sólo recibió 1.000 euros del ministerio de Cultura, única subvención de los poderes públicos.

La escuela es gratuita, pero la factura mensual por el uso de la piscina asciende a 650 euros. Una suma sufragada por dos empresas, una de telecomunicaciones y otra farmacéutica.

Varios padres gastan incluso la mitad de un sueldo, para llevar a sus hijos a los sitios de entrenamiento, y en tratamientos médicos.

Amel Kapo y otros tres ayudantes entrenan a los niños mientras los padres toman un café o siguen sus evoluciones desde las tribunas. “Nos hemos convertido en una familia”, se felicita Amel Kapo.

Los menores pese a las circunstancias tienen el  Sueño paralímpico, con ayuda de sus padres y de los entrenadores, se acercan poco a poco a un nivel profesional que les permitirá lograr sus metas deportivas.

 

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