Masacres en Santander y Cesar dejaron 9 hombres muertos

Un grupo élite de la Policía Judicial Dijín y la Fiscalía fue conformado para investigar las circunstancias en que fueron asesinadas nueve personas en la noche del sábado, en dos masacres perpetradas en Cesar y Norte de Santander.

El primer ataque ocurrió en el barrio Torcoroma II, en el nororiente de Cúcuta (Norte de Santander), donde, según testigos, un grupo de jóvenes se encontraba departiendo en una vivienda sobre las 8 de la noche y fueron abordados por cuatro hombres que se transportaban en dos motos, quienes abrieron fuego de manera indiscriminada.

En el lugar fallecieron dos hombres, los otros tres fueron trasladados a un centro médico cercano, donde murieron por la gravedad de sus heridas.

“En una primera hipótesis se plantea una retaliación por temas de contrabando en la frontera, desde venta ilegal de gasolina hasta el paso de alimentos y medicamentos”, dijo a EL TIEMPO una fuente de la Policía.

Las autoridades analizan algunas versiones, que dan cuenta de que por lo menos dos de los atacantes eran venezolanos, así como una de las víctimas.

De igual forma se está a la espera del informe de balística y un primer reporte que deben entregar esta mañana los investigadores sobre los testimonios recopilados y el material obtenido a través de algunas cámaras que pudieran estar activas en algunas vías y locales comerciales.

La otra masacre se registró en Aguachica, Cesar, donde sicarios en moto dispararon contra varios hombres que se encontraban reunidos en una casa.

En el lugar, por la acción de las balas, perdieron la vida cuatro hombres, entre ellos un menor de edad.

El alcalde de la población, Henry Alí Montealegre, repudió el hecho y ayer ofreció, al termino de un consejo de seguridad, 10 millones de pesos de recompensa por información que permita identificar a los autores del múltiple crimen.

Las autoridades no descartan hasta el momento ninguna hipótesis, porque las víctimas no habían recibido, según sus familiares, ningún tipo de amenaza contra sus vidas.

Se esta verificando la autenticidad de un panfleto a nombre del Eln que circuló en el municipio en el que declaraban como objetivo a expendedores de drogas, consumidores y todo tipo de delincuentes.

El hecho no quiere ser tratado por las autoridades como de la mal llamada ‘limpieza social’, por lo que pidieron un compás de espera sobre la investigación.

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