Mario Molina, ganador del premio Nobel de Química: Cambio Climatico

Mario Molina, ingeniero químico Mexicano, quien ganó el premio Nobel de Química y tiene experiencia en el asunto al trabajar una década como asesor medioambiental de Barack Obama. Y hoy en día continuar en el mandato de Trump.

Molina se ha especializado en la investigación del cambio climático, uno de sus grandes aportes fue cuando el ingeniero químico dio una alarmante declaración sobre la amenaza del agujero de la capa de ozono, el cual resultó en que las Naciones Unidas crearan y firmaran un protocolo de Montereal en el año 1987.

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Hoy en día realizó experimentos en reatas donde se tuvieron resultados alarmantes, donde se demostró que debido a la influencia de la contaminación pueden afectar la formación de órganos en el útero, y este como uno de los ejemplos de los daños que se pueden sufrir.

¿Es la contaminación el gran asesino silencioso?
Sobre todo en las ciudades, donde se producen partículas pequeñas. Uno de los impactos que más se conocen son las muertes prematuras de gente vulnerable que podría haber vivido unos años más. Por otro lado, el mayor problema es que estas partículas limitan el desarrollo pulmonar de los niños.

¿Se puede evitar la formación de estas partículas?
En China han podido mejorar la situación porque venían de plantas de electricidad basadas en carbón. Algo sorprendente que publicamos hace años es que el amoníaco es un componente importante para formar estas partículas. En China y México se producen por actividades agrícolas y desperdicios orgánicos. Cada vez sabemos mejor cómo se forman y cuáles son los compuestos importantes. Lo que es muy sencillo de demostrar es que los motores diésel sí emiten partículas y óxidos de nitrógeno, uno de los componentes que las forman.

El llamado “fin del diésel” es controvertido. ¿Es necesario?
Sí, porque emiten partículas todavía más pequeñas, que llamamos PM2,5 porque miden menos de 2,5 micrómetros. Las más grandes, PM10, no son tan peligrosas porque no penetran tanto en los pulmones. En Ciudad de México logramos que se analizaran las partículas: cuando suben de cierto grado se avisa a la sociedad y se anuncian contingencias, como limitaciones en el servicio de transporte.

¿Hemos esquivado una bala con el tema del agujero de la capa de ozono?
Sí. Hay dos problemas globales muy claros: el del ozono y el cambio climático. Lo que tienen en común es que no importa en qué parte del planeta se hagan las emisiones porque se mezclan en la atmósfera baja.

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