La reina que sufrió de anorexia

Carolina Ramírez: Del ballet a la actuación.

La hoy protagonista de una de las novelas más populares de Colombia, La Reina del Flow, emitida por el Canal caracol: Carolina Ramírez, habla sobre la anorexia que sufrió cuando era una niña antes de encaminarse por la actuación.

Llego a la fama junto al actor Mark Tacher, encarnado a la dulce Rosario Guerrero, en “La Hija del Mariachi” cantante de rancheras en el Bar “Plaza Garibaldi” dándole reconocimiento tanto nacional como internacional. Luego llegaría como “La Pola” serie de ficción histórica que relata la vida de Policarpa Salavarrieta y la época de la reconquista del virreinato español en La Nueva Granada.

La caleña desde muy pequeña soñó con ser la mejor bailarina de ballet, fue apoyada por sus padres e ingreso a una escuela de danza persiguiendo su pasión. En la entrevista para el programa la red de Caracol, carolina confiesa que no todo fue tan fácil para ella, y paso un momento muy duro a raíz de una obsesión que nació a raíz de su sueño.

Con 14 años de edad, padeció de anorexia nerviosa, ya que por ser bailarina tenía que ser muy delgada; “La danza clásica tiene una estética muy particular. Yo quería entrar en un molde en que no entraba“, dijo la actriz.

Para lograr tener el cuerpo perfecto para el ballet, Carolina asistió a una nutricionista, la cual le recomendó una dieta de 2.000 calorías, por lo que ella se obsesiono y termino reduciéndolas a 500.

Si mi mamá no me pilla a tiempo, no creo que estuviéramos contando aquí el cuento. Comía muy poco, hacía mucho ejercicio, dormía muy poco, y todo me daba culpa: si comía, si no hacía ejercicio, si no sudaba“, agregó en la entrevista.

Asegura la actriz que sufrir este tipo de enfermedades es tan duro como para la persona que la padece como para los familiares y personas que están en su entorno personal, pues, aunque se puede pensar que es muy fácil comer, su cuerpo y mente luchan para que la persona no coma.

Ramírez, expresa que este triste episodio lo pudo superar de la mano de su madre, pues en esos omentos pasaban un momento económico duro y esta no tenía dinero para pagar un siquiatra.

Me compadecí mucho de mi mamá porque siempre estuvo a mi lado y yo le estaba haciendo eso“, comentó.

La familia tomo una decisión y se radicaron en la ciudad de Bogotá, con tan solo 15 años carolina cambio los ensayos de ballet por casting para telenovelas, cambiando así los sueños de Carolina, y descubriendo su otra pasión.

Fuente tomada de El Espectador.

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