El ruso Ilnur Zakarin fue el ganador de etapa 13 del Giro

Apareció la nieve en el Giro de Italia y, por ende, el grupo se fragmentó, y la subida hizo que la carrera se dividiera en unas cuantas pequeñas carreras, la de los fugados, hombres de la fatiga que desde un comienzo comenzaron a tirar, la de los favoritos, sigilosos entre ellos, y la del resto, de los que sufrieron en el ascenso a Ceresole Reale, una población metida entre montañas blancas y frías.

El ruso Ilnur Zakarin, de piernas largas y contextura delgada, fue el que más resistió y se quedó con la victoria en solitario con un tiempo de cinco horas, 34 minutos y 40 segundos. Seguido llegaron dos españoles: Mikel Nieve y Mikel Landa, ambos dando una muestra de templanza, de aguante, de que a veces tomar el riesgo vale la pena.

Después arribaron el ecuatoriano Richard Carapaz, en otra jornada impecable para el de Movistar y más atrás Primoz Roglic y Vincenzo Nibali, el uno sin ponerle rueda al otro, más preocupados por vigilarse que por trabajar para darle alcance a Landa o a Nieve.

De seguro, si no hubiera sufrido una avería mecánica, el colombiano Miguel Ángel López hubiera estado por allí, con su ritmo seguro y certero. Pero el boyacense volvió a sufrir con la tecnología, los cambios más exactamente, y tuvo que poner pie en tierra, y en su afán de arrancar de nuevo intentó reparar la avería él mismo, pero no pudo. Y el carro del Astana se demoró como nunca, pues en ese momento un segundo fue una eternidad.

Y por más que López puso ritmo y subió a tope, se le hizo imposible conectar a los de adelante y llegó en el puesto 11, buena ubicación luego del traspié. Moviendo las manos, la cabeza, y el torso, el boyacense intentó descontar y por pasajes lo hizo, pero en esa subida empinada cada metro por delante fue peor que el anterior.

Premio para Landa y su ataque de 16 km, para López y su valentía para superar, otra vez, un problema mecánico, y para Ilnur Zakarin, el ganador del día.

La montaña es así, impredecible, y enseña mucho para próximas ocasiones. Sí, López cedió más de un minuto con respecto a Nibali y Roglic, pero aún tiene terreno para descontar, para mostrar que las piernas están intactas, pero que a veces, en el fragor de la carretera, se necesita más que eso.

La clasificación general no cambió de líder, el esloveno Jan Polanc, mientras que López, a pesar del mal día, subió hasta la décima casilla a 7:48 de la punta.

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