Colombia enfrenta la guerra contra las drogas en Antioquia

 

Desde el Cartel de Medellín, la provincia de Antioquia ha estado en el centro del comercio de cocaína que el gobierno colombiano intenta frenar.

 

El cártel de la droga más infame del país en la historia principalmente contrabandeaba cocaína hecha con hojas de coca peruana. Luego de su desaparición, las nuevas organizaciones de tráfico de drogas comenzaron a trasladar las operaciones de cultivo de coca a Colombia.

 

También después de la muerte de Escobar, las organizaciones clandestinas de la región han seguido dominando el tráfico de drogas.

 

Grupos armados ilegales en Antioquia

 

Fuerzas Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC)
ELN
Oficina de Envigado
En Antioquia, encontraron un refugio seguro en la región norte del Bajo Cauca, donde la negligencia del estado y la presencia de grupos guerrilleros y paramilitares hicieron que una economía formal fuera insostenible.

 

En consecuencia, el cultivo de coca, la extracción ilegal de oro han proporcionado ingresos importantes tanto para los locales como para los grupos armados ilegales.

 

Paradójicamente, la desmovilización de las AUC paramilitares (2003 – 2006) y las FARC marxistas (2016 – 2017), los grupos más grandes en el conflicto, fueron de la mano del aumento en el cultivo de coca.

 

Creciendo y comerciando

 

Si bien es hogar de importantes operaciones de cultivo de coca, Antioquia es principalmente importante para el tráfico de drogas debido a su acceso tanto al Mar Caribe como al Océano Pacífico.

 

Esto se convirtió en un negocio importante en la década de 1960 cuando los narcotraficantes estadounidenses y colombianos comenzaron a traficar marihuana a Florida. Esta droga se produjo inicialmente con coca peruana y comenzó a reemplazar a la marihuana a mediados de 1970.

 

El importante cultivo de coca en Antioquia no se convirtió en un problema hasta fines de la década de 1990, cuando los narcotraficantes trasladaron sus operaciones desde Perú a áreas sin ley dentro de Colombia.

 

La organización de tráfico de drogas más grande de Colombia, AGC, opera desde Urabá, la región más noroccidental de Antioquia.

 

Medellín es el hogar de la Oficina de Envigado, ex ejército de Pablo Escobar que todavía ejerce cierto control sobre los pasos fronterizos y puertos.

 

La mayor parte de la coca de la provincia se cultiva en la descuidada región del Bajo Cauca, donde el grupo guerrillero ELN ejerce control territorial y protege los cultivos.

 

Los negocios están prosperando

 

Luego de una crisis agrícola y un aumento de un año en el precio de la coca, Antioquia en 2016 vio uno de los mayores aumentos en el cultivo de toda Colombia. Según la UNODC, las hectáreas utilizadas para la industria ilícita aumentaron un 269% el año pasado.

 

Combinado con las operaciones mineras ilegales locales, esto hace de Antioquia el hogar de una de las economías informales más grandes del país.

 

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